Pensaba en sus ojos,
soñando en su mirada;
rompía palabras,
recordando sus mentiras;
miraba a la nada,
sonreía de dolor;
comía fantasías,
él exprimió mi corazón.
Cuánto debí ver aquel día,
que por tonta me ilusioné enseguida;
cuánto debí quererle este tiempo,
que por tonta sufrí en silencio.
No solo fueron tus mentiras,
sino que también las mías;
me hacía creer a mí misma,
que sólo tú me querías.
El tiempo pasó enseguida;
me demostró lo que sentías,
"nada" era la palabra justa,
para todas esas sonrisas;
le lloraba por los brazos;
me escondía de mi amor,
controlaba todo llanto;
le mentía al corazón.
Pequeños humanos en una inhumanidad demasiado extravagante. Fomentando mi propia mierda. No respetando a quien no me respeta pero amando a quien me llega a odiar.
Un mundo de piedra.
XX
Mientras los árboles se llevaban nuestras almas, piaban los pájaros a nuestro son, rozaban tus manos mi tortura, leías mi perfume forman...
jueves, 7 de julio de 2016
~Pensar pensando en qué pensar cuando no piensas.~
miércoles, 6 de julio de 2016
~Cansada de que se cansen~
Le estaba llorando a la luna,
cantándole mi dolor en versos,
contando las noches sin dormir;
preguntando por qué existir.
La luna brillaba en lo alto,
respondía siempre a mis llantos,
la soledad nos acompañaba,
y, se mofaba,
pues nuestro dolor nos golpeaba;
hasta no hacernos sentir nada.
-La muerte aguarda sus besos-
Ya no sé cómo escribir,
tampoco sé el qué soñar,
pienso en que no hay que pensar;
entonces me duele más.
Y no sé cómo llegamos,
si el camino estaba roto,
no sé para qué nos encontramos,
si el destino nos dejó de lado.
Pensaba en ti cada mañana,
ni un minuto se me escapaba,
fumando hachís con corazones,
rompía juramentos sin razones.
La luz alumbraba tu cuerpo,
tus suspiros rozaban mi alma,
dejaste de sentir mis labios,
lo dejaste todo para sentir calma.
martes, 5 de julio de 2016
XXXIIX
Ella miraba cada mañana,
el cielo por la ventana,
fumaba mirando nubes,
soñaba riendo en la noche.
Ella vestía de negro,
oscura como sus ojos,
desparece al salir el sol;
muerde al sentir dolor.
Logré capturar a la bestia,
y reconocí su inmensa belleza,
ella lloraba en la ventana,
fumaba,
y me miraba.
Desperté y no vi sus ojos,
desprendía rencor mi cama,
me di cuenta de quien era la bestia;
mi pesadilla vengativa,
por no amar;
ella se vengaba años atrás.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

