Un mundo de piedra.

XX

Mientras los árboles se llevaban nuestras almas, piaban los pájaros a nuestro son, rozaban tus manos mi tortura, leías mi perfume forman...

jueves, 4 de febrero de 2016

V

Por la gran carretera conducía,
sin cinturón ni frenos,
con la mirada oscura,
sonrisa tierna entre murmullos.
Justo en medio;
tuviste que aparecer,
nunca me planteé por qué,
ni el cómo,
solo dejé pasar el tiempo.
Sombras y pequeñas caricias por el cuerpo,
mis frenos inexistentes paraban,
montaste en el coche sin rumbo
y susurraste en mi oído cuidado.
"Cuida de mirar a mis ojos y volver a enamorarte,
cuida de abrazar mi cuerpo desnudo y volver a sentir amor,
cuida de pensar que al sonreír yo te haré feliz,
cuidado de volver a creer en el siempre,
en el nunca,
en el te prometo
y en el decir jamás.
Cuidado de anhelar sus caricias,
y no pienses que yo te haré sonreír como otro lo logró hacer."
Pocas fuerzas me quedaban,
pero el coche paró en seco,
y de ti ya no quedaba nada,
simplemente mi corazón maltrecho.


miércoles, 3 de febrero de 2016

IV

El cielo oscuro caía,
solo las luces se apagaron,
y los pájaros burlaron pues mi sonrisa se asomaba en vano.
Ficticio el puente portentoso,
que libraba de los castigos,
de este ser oscuro y mortífero.
Carente de felicidad insoluble,
mis brazos cayeron al caer mis párpados,
y el alma moría soñando,
pues nació soñando y así decidió ir terminando.

martes, 2 de febrero de 2016

III

Corría y no te veía,
tan rápido por su carretera sombría,
tan rápido que sus gritos no lograba escuchar,
esos "te quiero" mezclados con la ira de por medio.
Aquella niña sola, 
tan egoísta,
y despistada.
Aquella niña que tanto te amaba, 
que cada noche te lloraba.
Feliz la hiciste, 
ahondada en tus ojos dardos,
llenabas su penumbra de sonrisas,
conseguiste la calidez de sus abrazos,
no piensa perderte nunca; siento si llego a chillar muy alto.
Mas tanto quiere tenerte consigo,
que por ti, cualquier cosa haría,
que por ti, que tanto pudo adorarte,
aunque tan poco tiempo has estado,
tanto le has dado.
Perdónale si ya no consigue soltarte,
ya que en su vida enlazado irás eternamente.
Tú lo decidiste,
ella aún no se ha cansado
y asegurado quedas que ya nunca podrá hacerlo;
ya que siempre te amará.
Estés lejos o cerca,
pasen minutos u horas,
seguiré pensando en lo que quiero y escribiré por ello,
en que te quiero;
que liberaste a este sucio alma para conseguir mi amor eterno.


2014-

II

Mi aliento recorría su cuello,
inefable sentimiento de encanto,
sus manos rozaban mis labios,
famélica por no tener pan ni manto.
Esparce la escarcha cristalina,
que se lamenten los oscuros pájaros,
se logró arrancar la espina,
espina que en el corazón tenía,
que logró con vanidad extirpar en un día.
Con intrépido sentimiento de vergüenza,
entre agonías y dolores,
la plebeya me besaba,
mientras en su perfume indagaba.
Ociosa familiaridad de encanto,
mas sus ámbitos de egoísmo fueron,
que lacónicos y ricos días vivimos.
Con recio golpe seria me miraba,
mientras los días pobres pasaban,
amanecía a mi lado bella mientras morimos.
moraba en dos cuerpos fríos,
engendrado el amor de los plebeyos.