No puedo parar,
el daño de la verdad;
cuando tus manos me acariciaban,
intentaba escapar.
La ilusión me asustaba,
me arranca las palabras;
el miedo a sufrir,
el miedo a sentir,
sentir como tus manos rozaban mi espalda,
acariciándome el alma;
llevándome al cielo,
mientras oculto que te quiero.
Pequeños humanos en una inhumanidad demasiado extravagante. Fomentando mi propia mierda. No respetando a quien no me respeta pero amando a quien me llega a odiar.
Un mundo de piedra.
XX
Mientras los árboles se llevaban nuestras almas, piaban los pájaros a nuestro son, rozaban tus manos mi tortura, leías mi perfume forman...
sábado, 23 de julio de 2016
¿A quién le importa más que a mí lo que piensen de mí?
jueves, 21 de julio de 2016
Dissapear.
Me desvanezco,
con el humo,
en la orgía de tus labios,
conteniendo el impulso,
de morderlos, arrancarlos.
El humo sube,
toca el techo,
mis quebradas manos,
se deslizan por tu pecho,
me hago pequeña;
me aterra verte sonriendo.
Las palabras se dibujan,
mezclándose con tus besos,
me atrapan,
agonizo en el deseo,
me rompo,
el humo se disipa,
que con mis lágrimas se escapa,
quién eres tú;
si es a ella a quien amaba.
martes, 19 de julio de 2016
Parecía simple, pero no.
Parecía simple,
pero no,
el dibujar una sonrisa,
en tu rostro perdido por el mar;
el encontrar color,
en tu mirada consumida.
Parecía simple,
pero no,
el decir que te quiero,
pero nuestras palabras se las llevó el viento;
el rellenar mi agujero,
que me proporcionó el tiempo.
Parecía simple,
pero no,
el escribir un cuento,
donde las fantasías se hagan reales,
donde mis sueños no sean pesadillas,
donde tu amor me persiguiera toda la vida.