La gente viene,
la gente se va;
nunca hay nada más.
Sientes esa soledad,
que te ahoga,
que no te deja respirar.
Quieres tener paciencia,
por ello se acumula el dolor,
los nervios,
lo poco que te queda.
Dices cosas,
sentimientos reprimidos,
que no dices por amor;
un amor que te confunde.
No quieres hacer daño,
no quieres que te quieran,
sólo quieres paz,
esa que no se siente;
que se acumula desde hace años.
Eres así,
la gente es diferente,
nunca esperes más;
porque nunca te lo darán.
Pequeños humanos en una inhumanidad demasiado extravagante. Fomentando mi propia mierda. No respetando a quien no me respeta pero amando a quien me llega a odiar.
Un mundo de piedra.
XX
Mientras los árboles se llevaban nuestras almas, piaban los pájaros a nuestro son, rozaban tus manos mi tortura, leías mi perfume forman...
lunes, 13 de febrero de 2017
No hay más días.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)