Mientras los árboles se llevaban nuestras almas,
piaban los pájaros a nuestro son,
rozaban tus manos mi tortura,
leías mi perfume formando poesía,
la prosa me hacía el amor,
el humo consumía tu mirada;
yo me deleitaba con tus sonrisas tiernas
y el dulce romance nos penetraba.
piaban los pájaros a nuestro son,
rozaban tus manos mi tortura,
leías mi perfume formando poesía,
la prosa me hacía el amor,
el humo consumía tu mirada;
yo me deleitaba con tus sonrisas tiernas
y el dulce romance nos penetraba.





