Un mundo de piedra.

XX

Mientras los árboles se llevaban nuestras almas, piaban los pájaros a nuestro son, rozaban tus manos mi tortura, leías mi perfume forman...

sábado, 30 de abril de 2016

XXXVII

Entrar,
sentarme a su lado,
mirarle a los ojos,
mentirle y herirle,
perforar las canciones;
que un día sentiste.
Crueldad,
él se agachaba en lo hondo,
más profundo que el pozo,
oscuro y derrotado,
más doloroso que su orgullo;
miraba sus labios,
mentía cantando.


martes, 26 de abril de 2016

XXXVI


Cayendo hondo,
volando alto,
perdiendo el rumbo;
yo me derroto.
Que se rompan las rosas,
y sangren sus espinas,
rozaban mi piel;
buscaban la salida,
marchitando el corazón;
limpiando mi herida.