Un mundo de piedra.

XX

Mientras los árboles se llevaban nuestras almas, piaban los pájaros a nuestro son, rozaban tus manos mi tortura, leías mi perfume forman...

martes, 2 de agosto de 2016

Hemorragia de dolor.

Pensaba a solas: que le quería a todas horas, no sólo al despertar, o al dormir, sino que hasta en la cola del súper; le quería en mi vida. 

Pensaba y recordaba: que no era perfecta,era un desastre, estaba perdida, y ni ella se quería;¿cómo lo conseguiría?¿cómo alguien le iba a querer si ella se odiaba a si misma?

Pensaba y lloraba: que el anhelo se acumulaba en el pecho, pensando en sus besos; odiando sus sueños, odiando su mente; que sucia le engañaba, mentía y manipulaba. 

Pensaba y reía: si él era un desastre, un soñador, si no se quería; ¿cómo no iba a ser perfecto? Si hasta sus defectos, sus enfados y sus mentiras;era todo perfecto, él lo era; pero sólo para ella. 

Que pena que sólo fuera un sueño, una mala jugada.