Mirando el cielo de noche,
le hablaba la luna a mis sueños,
retumban sus palabras,
en el olvido de los recuerdos.
Insípida mirada muerta,
me dijo la inocencia destruida,
y con sus ojos verdes observó,
mis palabras amargas y dolidas.
Le lloraban mis brazos de pena,
manchando de negro la luna,
me recorre traición por las venas,
dentro de su brillante figura.
