Un mundo de piedra.

XX

Mientras los árboles se llevaban nuestras almas, piaban los pájaros a nuestro son, rozaban tus manos mi tortura, leías mi perfume forman...

domingo, 15 de mayo de 2016

XXXV

Mirando el cielo de noche,
le hablaba la luna a mis sueños,
retumban sus palabras,
en el olvido de los recuerdos.
Insípida mirada muerta,
me dijo la inocencia destruida,
y con sus ojos verdes observó,
mis palabras amargas y dolidas.
Le lloraban mis brazos de pena,
manchando de negro la luna,
me recorre traición por las venas,
dentro de su brillante figura.