Pensaba en sus ojos,
soñando en su mirada;
rompía palabras,
recordando sus mentiras;
miraba a la nada,
sonreía de dolor;
comía fantasías,
él exprimió mi corazón.
Cuánto debí ver aquel día,
que por tonta me ilusioné enseguida;
cuánto debí quererle este tiempo,
que por tonta sufrí en silencio.
No solo fueron tus mentiras,
sino que también las mías;
me hacía creer a mí misma,
que sólo tú me querías.
El tiempo pasó enseguida;
me demostró lo que sentías,
"nada" era la palabra justa,
para todas esas sonrisas;
le lloraba por los brazos;
me escondía de mi amor,
controlaba todo llanto;
le mentía al corazón.
Pequeños humanos en una inhumanidad demasiado extravagante. Fomentando mi propia mierda. No respetando a quien no me respeta pero amando a quien me llega a odiar.
Un mundo de piedra.
XX
Mientras los árboles se llevaban nuestras almas, piaban los pájaros a nuestro son, rozaban tus manos mi tortura, leías mi perfume forman...
jueves, 7 de julio de 2016
~Pensar pensando en qué pensar cuando no piensas.~
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario