Un mundo de piedra.

XX

Mientras los árboles se llevaban nuestras almas, piaban los pájaros a nuestro son, rozaban tus manos mi tortura, leías mi perfume forman...

martes, 2 de febrero de 2016

III

Corría y no te veía,
tan rápido por su carretera sombría,
tan rápido que sus gritos no lograba escuchar,
esos "te quiero" mezclados con la ira de por medio.
Aquella niña sola, 
tan egoísta,
y despistada.
Aquella niña que tanto te amaba, 
que cada noche te lloraba.
Feliz la hiciste, 
ahondada en tus ojos dardos,
llenabas su penumbra de sonrisas,
conseguiste la calidez de sus abrazos,
no piensa perderte nunca; siento si llego a chillar muy alto.
Mas tanto quiere tenerte consigo,
que por ti, cualquier cosa haría,
que por ti, que tanto pudo adorarte,
aunque tan poco tiempo has estado,
tanto le has dado.
Perdónale si ya no consigue soltarte,
ya que en su vida enlazado irás eternamente.
Tú lo decidiste,
ella aún no se ha cansado
y asegurado quedas que ya nunca podrá hacerlo;
ya que siempre te amará.
Estés lejos o cerca,
pasen minutos u horas,
seguiré pensando en lo que quiero y escribiré por ello,
en que te quiero;
que liberaste a este sucio alma para conseguir mi amor eterno.


2014-

No hay comentarios:

Publicar un comentario