Por la gran carretera conducía,
sin cinturón ni frenos,
con la mirada oscura,
sonrisa tierna entre murmullos.
Justo en medio;
tuviste que aparecer,
nunca me planteé por qué,
ni el cómo,
solo dejé pasar el tiempo.
Sombras y pequeñas caricias por el cuerpo,
mis frenos inexistentes paraban,
montaste en el coche sin rumbo
y susurraste en mi oído cuidado.
"Cuida de mirar a mis ojos y volver a enamorarte,
cuida de abrazar mi cuerpo desnudo y volver a sentir amor,
cuida de pensar que al sonreír yo te haré feliz,
cuidado de volver a creer en el siempre,
en el nunca,
en el te prometo
y en el decir jamás.
Cuidado de anhelar sus caricias,
y no pienses que yo te haré sonreír como otro lo logró hacer."
Pocas fuerzas me quedaban,
pero el coche paró en seco,
y de ti ya no quedaba nada,
simplemente mi corazón maltrecho.

el amor...un viaje que merece la pena vivir,si necesitas acompañante dímelo jaja
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