Miraba triste tus ojos verdes,
joder,
quizás no los volvería a ver,
te besaba,
con fuerza el cuello,
con ansias;
para irme al amanecer.
Las pasiones de noche,
torturas de día,
mentiras abundantes,
otro;
otro besó mis mejillas.
Con sonrisas,
torturando al amor;
replegando los llantos,
amándote tanto;
sin querer,
a ese otro,
queriendo querer;
mintiendo otra vez.

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