Las calles sangraban,
mientras las nubes te lloraban,
mi cuerpo rozaba tu alma,
mis ojos te ladraban,
reía y mientras te cantaba,
gritaba y contemplaba tus ansias;
esas ansias de destruir,
la destrucción de mi corazón,
de mi orgullo.
Indiferencia hacia mis sentimientos,
pensaba con calma;
cómo follarte cada noche,
mientras se observaba en mi cara la angustia
y la desolación,
por encontrar la felicidad;
en un roto corazón.

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