Cuando el sol caía;
tus labios me mentían,
cuando las golondrinas volaban;
tus abrazos se esfumaban,
cuando el viento soplaba;
tus ojos me callaban,
y el calor nos desgarraba,
vacilando a nuestras almas;
pues buscaba el aliento,
de los besos mal soñados,
las alegrías en heridas,
las pequeñas flores;
que deslumbran por horrores,
en las dolorosas ocasiones;
cuando el corazón gritaba,
y se desgarraba,
como quien los pétalos arrancaba,
de nuestras rosas marchitadas.

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