Y mil ostias;
pero con la basura en plata,
el dolor por las venas,
pierde la paciencia,
sin sueños;
como en mi sangre,
recorriendo mis brazos,
buscando la paz,
esos besos robados;
es que algún día fuimos,
lo que no quisimos,
y algún día seremos,
todo lo que fallamos.
Y mil heridas;
abiertas a la sal,
que te impide salir viva,
torturando los recuerdos que hubimos olvidado,
de no ser por ti,
todos,
en la tumba encerrados.
Y mil preguntas;
ni una respuesta,
lloros en la almohada,
pero sonrisas,
todo como marionetas,
depresiones escondidas;
intentando no asustarte,
escupiendo mi pasado,
para poder encontrarte.
Pequeños humanos en una inhumanidad demasiado extravagante. Fomentando mi propia mierda. No respetando a quien no me respeta pero amando a quien me llega a odiar.
Un mundo de piedra.
XX
Mientras los árboles se llevaban nuestras almas, piaban los pájaros a nuestro son, rozaban tus manos mi tortura, leías mi perfume forman...
miércoles, 16 de noviembre de 2016
Basura.
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