Como cuando un niño empieza a andar;
o tu primer beso te dan,
cuando una mariposa alza el vuelo;
o el amanecer alumbra tu mirada,
ciertas cosas que la vida;
por muy corta,
o egoísta,
no olvida;
y precioso es no olvidar,
porque todo lo tiramos,
por el cansancio,
y dejamos de usar.
Y precioso es el amor eterno,
porque nunca se cansará;
de recordar,
de utilizar,
y jamás cambiará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario